Por fin ha aparecido una tesis que reconoce en la academia la trayectoria de los poetas novísimos y ha sido escrita nada menos que por Felipe Ruiz, su servidor. La tesis se realizó con el fin de obtener el título de periodista de la Universidad de Chile y fue informada por los profesores Hans Stange, Carlos Ossa y Ximena Poo, pronto publicaré en internet esta obra y espero sus comentarios.
jueves, 6 de noviembre de 2008
lunes, 3 de noviembre de 2008
La pregunta por el amor en nuestra época
Preguntarse por la vida es un gasto inútil y vacío: es simplemente que llegamos y estamos. Pero la pregunta por la vida, con toda su innecesariedad, no se le compara la rotundez, a la evidencia de la muerte. Ella sobre todo es la que repite el rito milenario de la obsecuencia de aquello que llamamos vida. Por eso mismo no se le puede llamar a ambas polos, o mucho menos, bien y mal: ellas obedecen a un mismo camino y posiblemente la resolución final de su lucha conduzca a un mismo destino.
Por eso, una pregunta que no carece de interés debería obviar la evidencia de esta pareja y mejor salvar el amor del marasmo de la incomprensión. No sabemos, por más que creamos, qué es el amor. No tenemos ni la más mínima certeza de entender qué es y sin embargo algunos se matan por él y otros viven una vida entera creyendo sentirlo. Lo cierto es que el amor parece ser más poderoso que nuestra misma vida, más poderoso que nuestra comprensión de él.
Cuando creemos no encontrar su sentido luego de una ruptura amorosa entendemos que el verdadero amor no tiene mucho que ver con nuestra idea de felicidad moderna. Que por mucho que creamos amar a una mujer o un hombre la fuerza del amor nos envía de vuelta a un mundo que creímos no existía. Porque la pregunta por el amor, no así la de la vida, tiene una capacidad ilimitada de ampliarnos nuestra sensibilidad respecto a qué entendemos por dolor y tristeza, casi como si estuviese diciéndonos que es imposible una comprensión del amor que no contenga a su vez la tristeza vasta del dolor acaecido.
Lo que posiblemente no entendieron los filósofos es que una comprensión del amor es imposible sin una experiencia vital ordinaria, desligada de cualquier conceptualización. Heidegger habló del ser y del poeta, pero no del amor: para hablar así, del amor, hubiese tenido que olvidar el concepto e ingresar en la región de la creación pura. Pese a ello, su acercamiento a la poesía refleja el talante de un encuentro con la pregunta por el amor, en una disciplina prejuiciosa de los sentimientos.
Pocos artes son los que pueden adentrarse en esa pregunta con la misma profundidad que la poesía. El mundo contemporáneo confunden las lenguas y la palabra se vacía de sentido. Se encuentra oculta, en su más sincero origen, por una maraña de significaciones vacías y estímulos para el merchandising. Por tal motivo, se ha vuelto el arte más voluble al sentimentalismo sensiblero y meloso. Pero cuando logra alcanzar la sinceridad de la pregunta, la poesía es capaz de purificar la palabra y volver los sentidos originarios y originantes al sentimiento humano.
A veces sólo bastan un par de versos para revivir la profundidad de la pregunta por el amor. Incluso, a veces dos palabras de un poeta para palpitar el amor por los ríos, por la magia del desierto: allí comprobamos la verdadera magnitud de nuestra grandeza.
Por eso, una pregunta que no carece de interés debería obviar la evidencia de esta pareja y mejor salvar el amor del marasmo de la incomprensión. No sabemos, por más que creamos, qué es el amor. No tenemos ni la más mínima certeza de entender qué es y sin embargo algunos se matan por él y otros viven una vida entera creyendo sentirlo. Lo cierto es que el amor parece ser más poderoso que nuestra misma vida, más poderoso que nuestra comprensión de él.
Cuando creemos no encontrar su sentido luego de una ruptura amorosa entendemos que el verdadero amor no tiene mucho que ver con nuestra idea de felicidad moderna. Que por mucho que creamos amar a una mujer o un hombre la fuerza del amor nos envía de vuelta a un mundo que creímos no existía. Porque la pregunta por el amor, no así la de la vida, tiene una capacidad ilimitada de ampliarnos nuestra sensibilidad respecto a qué entendemos por dolor y tristeza, casi como si estuviese diciéndonos que es imposible una comprensión del amor que no contenga a su vez la tristeza vasta del dolor acaecido.
Lo que posiblemente no entendieron los filósofos es que una comprensión del amor es imposible sin una experiencia vital ordinaria, desligada de cualquier conceptualización. Heidegger habló del ser y del poeta, pero no del amor: para hablar así, del amor, hubiese tenido que olvidar el concepto e ingresar en la región de la creación pura. Pese a ello, su acercamiento a la poesía refleja el talante de un encuentro con la pregunta por el amor, en una disciplina prejuiciosa de los sentimientos.
Pocos artes son los que pueden adentrarse en esa pregunta con la misma profundidad que la poesía. El mundo contemporáneo confunden las lenguas y la palabra se vacía de sentido. Se encuentra oculta, en su más sincero origen, por una maraña de significaciones vacías y estímulos para el merchandising. Por tal motivo, se ha vuelto el arte más voluble al sentimentalismo sensiblero y meloso. Pero cuando logra alcanzar la sinceridad de la pregunta, la poesía es capaz de purificar la palabra y volver los sentidos originarios y originantes al sentimiento humano.
A veces sólo bastan un par de versos para revivir la profundidad de la pregunta por el amor. Incluso, a veces dos palabras de un poeta para palpitar el amor por los ríos, por la magia del desierto: allí comprobamos la verdadera magnitud de nuestra grandeza.
martes, 28 de octubre de 2008
Flujo y Proclama (Continuación del artículo anterior)
Podríamos indicar que el gran "problema" que acarrea la puesta en marcha del proyecto novísimo bajo tales influencias es la excesiva marca teórica que impregna sus entradas e interpretaciones. Pero más allá de aquello, hay que admitir que la regularidad con esas entradas se manifiestan en las obras de los poetas son mejor resueltas que el literaturismo de los auotores cercanos al lihnismo.
De todas formas, hay que matizar: el problema no se suscita tanto en manifestar un interés teórico como en hacer de la teoría el centro de la actitivad creadora. Es cierto que en entregas recientes esta marca se ha ido perdiendo, pero en su macimiento y gestación se ha transformado en paradigma.
Es por eso que es necesario vencer el teoricismo en pos de palpar nuevamente la esencia poética del movimiento. Vencer el teoricismo significa, retornar a las fuentes originales del verso como mito y canto, pero sin restringirse a lo nuevo cuando lo nuevo muestre un refinamiento más que un rasgo de rabia original. A mi entender, este proceso de retorno de la poesìa a las matrices originales manifiesta el vínculo con la patria griega sin olvidar el quiebre en el que opera, sin olvidar que estamos atravesados por huinchas de histeria y control social mercantilizado.
Se nos acusa vanamente de desesperados y otros, los más ilusos, hacen rankings con los poetas que SÍ serían llamados a cumplir no sé qué misión. Lo cierto es que siendo realistas los poetas se encuentran absolutamente fuera de los sistemas de trabajo y mercado (a muy pocos le dan trabajo por el hecho de ser poeta), por lo que constreñir universos paralelos de fama oportunista me parece francamente ridículo. Pero no es sólo ridículo sino preocupante, pues termina asfixiando a aquellos que sí intentan levantar un proyecto poético que sea una lucha contra el sistema más que un refuerzo exterior de este, por medio de la instalación de un mercado alternativo.
Sostengo que la consigna el arte por el arte no sirve de nada ya. El arte es la lucha originaria. Mantenerla no es un acto de resistencia, es un acto de sabotaje. ¿Sabotaje contra el mercado? ¿Contra qué mercado? Pues contra el mercado supuestamente "alternativo", contra la caricatura de "artista" que ha levantado el arte moderno, y la imagen de "estrella" que suscita. El requerimiento fundamental del poeta es alto pues es su opción lo que va a determinar si quiere seguir reproduciendo un sistema de mártires y triunfadores y proclame la libertad llevada a cabo en el futuro de su comunidad. La poesìa es el arte de los humildes.
De todas formas, hay que matizar: el problema no se suscita tanto en manifestar un interés teórico como en hacer de la teoría el centro de la actitivad creadora. Es cierto que en entregas recientes esta marca se ha ido perdiendo, pero en su macimiento y gestación se ha transformado en paradigma.
Es por eso que es necesario vencer el teoricismo en pos de palpar nuevamente la esencia poética del movimiento. Vencer el teoricismo significa, retornar a las fuentes originales del verso como mito y canto, pero sin restringirse a lo nuevo cuando lo nuevo muestre un refinamiento más que un rasgo de rabia original. A mi entender, este proceso de retorno de la poesìa a las matrices originales manifiesta el vínculo con la patria griega sin olvidar el quiebre en el que opera, sin olvidar que estamos atravesados por huinchas de histeria y control social mercantilizado.
Se nos acusa vanamente de desesperados y otros, los más ilusos, hacen rankings con los poetas que SÍ serían llamados a cumplir no sé qué misión. Lo cierto es que siendo realistas los poetas se encuentran absolutamente fuera de los sistemas de trabajo y mercado (a muy pocos le dan trabajo por el hecho de ser poeta), por lo que constreñir universos paralelos de fama oportunista me parece francamente ridículo. Pero no es sólo ridículo sino preocupante, pues termina asfixiando a aquellos que sí intentan levantar un proyecto poético que sea una lucha contra el sistema más que un refuerzo exterior de este, por medio de la instalación de un mercado alternativo.
Sostengo que la consigna el arte por el arte no sirve de nada ya. El arte es la lucha originaria. Mantenerla no es un acto de resistencia, es un acto de sabotaje. ¿Sabotaje contra el mercado? ¿Contra qué mercado? Pues contra el mercado supuestamente "alternativo", contra la caricatura de "artista" que ha levantado el arte moderno, y la imagen de "estrella" que suscita. El requerimiento fundamental del poeta es alto pues es su opción lo que va a determinar si quiere seguir reproduciendo un sistema de mártires y triunfadores y proclame la libertad llevada a cabo en el futuro de su comunidad. La poesìa es el arte de los humildes.
lunes, 27 de octubre de 2008
¿Cuáles son las filiaciones literarias de la novísima?
En su blog, Héctor Hernández ha hecho un pequeño raconto de la procedencia histórica del concepto novísima. Me interesa aquí poder aportar a esa genealogía con un análisis de la parentela litearia del grupo de autores que conforman esta suerte de enclave.
Si bien es cierto que la poesía chilena reciente posee un origen variado, muy empezado este siglo Hernández hablaba ya de la poesía joven - cuando aún no se le llamaba, para algunos, novísima -, del neobarroso y el barroco. Se pensó en su momento que la poesía esgrimida por el propio Hernández, por Alexis Donoso, por Ignacio Briones, por mí mismo, era heredera de la "corriente de sentido" del barroco y tenía sus fuentes en la obra de Sarduy. Se podría decir que el precio a pagar por ese sitio era muy alto, pues en obras de Donoso o Briones también confluye con fuerza la corriente huidobriana y pos huidobriana del surrealismo agónico, en que podríamos indicar a autores como Humberdo Diaz casanueva a Rosamel del Valle.
Con todo, el epiteto de barroco sirvió para vincular a los jóvenes poetas en una tradición litearia que le hiciera frente al lihnismo de los autores de los noventa y a su fuerte arraigambre en la poesía inglesa. Hay que recordar que obras como Calas, de Germán Carrasco y otras de noventeros tardíos como la de Enrique Winter, tienen un fuerte componente de citas y hacen su episteme, si se le podría llamar con esa palabra proveniente de la filosofía, en la poesía inglesa. De tal modo, resituar la obra de los poetas del 2000 en lo barroco parece un golpe que tiene por objetivo desvincular la poesía desde la tradición anclada en un continente distinto al americano. Esta operación no es menor cuando ahora se puede llamar a esta red de poetas, con razón, red de poetas "latinoamericanos". Lo barroco es, en efecto, una interrogación por lo latinoamericano, y es, por tanto, una integración de lo nacional a una red de sentido americanista.
En tanto estilo, lo barroco en los novísimos se sitúa con relación a una fuerza que tiende a la escritura de flujos, al tejido textual disparado y muchas veces anti lírico, pero que conserva un fuerte componente épico y una orientación hacia lo social. De tal modo, el barroquismo puede ser un temprano y bien puesto calificativo para las primeras obras de Hernández, Donoso o Briones, ya que es en efecto la influencia más directa que opera en sus obras.
Pero qué corto nos quedaríamos si solo nos conformaramos con una apreciación de este calibre. Lo barroco por definición opera en un nivel de simulación del sentido y trastoca el suelo firme en que las verdades afirman su sitio en el texto: ¿pero acaso, en los textos de Donoso, no están operando un nivel de afirmaciòn radicalmente opuesto a esa tesis? ¿No son los textos de A1000 o la Vida Muerta, por oposición al barroco, obras que desarrollas un sentido de autovalidación completamente aferrados a una positividad? A mi modo de ver, el asunto es determinar qué tipo de barroco es este cuyo sentido de autoridad y cuya seguridad está trasada de cabo a cabo en las obras de los autores novísimos. Se podría señalar que esa impronta la heredan del C.A.D.A y que en cierta medida está asegurada por un lazo de continuidad entre la escena de avanzada y la obra novísima.
Pero demasiado arrogante sería manifestar ese lazo de continuidad como algo que excede la simple influencia. La figura que intenta levantar una continuidad política y de cuño social queda reducida a añicos cuando vemos que, en lo exclusivamente literario, esta opción sirve cuando mucho para oponerse al lihnismo de la poesía emergente en los 90. Incluso más, se podría afirmar, el retorno de los novísimos a los 80 no opera como una opción de vida, sino como resultado de unas operaciones estrictamente artísticas, que convellan ciertas praxis vitales, sí, pero que no terminan por concretarse en matrices vitales.
Es por eso mismo que las obras de Zurita y Eltit - especialmente Anteparaíso y Lumpérica -, son guías artísticas para los novísimos, pues le añaden a la impronta americanista del barroco un componente de discurso político, o para ser más exactos, de proclama, que termina por convertirse en lo más propio de lo novísimo: Flujo y Proclama.
Si bien es cierto que la poesía chilena reciente posee un origen variado, muy empezado este siglo Hernández hablaba ya de la poesía joven - cuando aún no se le llamaba, para algunos, novísima -, del neobarroso y el barroco. Se pensó en su momento que la poesía esgrimida por el propio Hernández, por Alexis Donoso, por Ignacio Briones, por mí mismo, era heredera de la "corriente de sentido" del barroco y tenía sus fuentes en la obra de Sarduy. Se podría decir que el precio a pagar por ese sitio era muy alto, pues en obras de Donoso o Briones también confluye con fuerza la corriente huidobriana y pos huidobriana del surrealismo agónico, en que podríamos indicar a autores como Humberdo Diaz casanueva a Rosamel del Valle.
Con todo, el epiteto de barroco sirvió para vincular a los jóvenes poetas en una tradición litearia que le hiciera frente al lihnismo de los autores de los noventa y a su fuerte arraigambre en la poesía inglesa. Hay que recordar que obras como Calas, de Germán Carrasco y otras de noventeros tardíos como la de Enrique Winter, tienen un fuerte componente de citas y hacen su episteme, si se le podría llamar con esa palabra proveniente de la filosofía, en la poesía inglesa. De tal modo, resituar la obra de los poetas del 2000 en lo barroco parece un golpe que tiene por objetivo desvincular la poesía desde la tradición anclada en un continente distinto al americano. Esta operación no es menor cuando ahora se puede llamar a esta red de poetas, con razón, red de poetas "latinoamericanos". Lo barroco es, en efecto, una interrogación por lo latinoamericano, y es, por tanto, una integración de lo nacional a una red de sentido americanista.
En tanto estilo, lo barroco en los novísimos se sitúa con relación a una fuerza que tiende a la escritura de flujos, al tejido textual disparado y muchas veces anti lírico, pero que conserva un fuerte componente épico y una orientación hacia lo social. De tal modo, el barroquismo puede ser un temprano y bien puesto calificativo para las primeras obras de Hernández, Donoso o Briones, ya que es en efecto la influencia más directa que opera en sus obras.
Pero qué corto nos quedaríamos si solo nos conformaramos con una apreciación de este calibre. Lo barroco por definición opera en un nivel de simulación del sentido y trastoca el suelo firme en que las verdades afirman su sitio en el texto: ¿pero acaso, en los textos de Donoso, no están operando un nivel de afirmaciòn radicalmente opuesto a esa tesis? ¿No son los textos de A1000 o la Vida Muerta, por oposición al barroco, obras que desarrollas un sentido de autovalidación completamente aferrados a una positividad? A mi modo de ver, el asunto es determinar qué tipo de barroco es este cuyo sentido de autoridad y cuya seguridad está trasada de cabo a cabo en las obras de los autores novísimos. Se podría señalar que esa impronta la heredan del C.A.D.A y que en cierta medida está asegurada por un lazo de continuidad entre la escena de avanzada y la obra novísima.
Pero demasiado arrogante sería manifestar ese lazo de continuidad como algo que excede la simple influencia. La figura que intenta levantar una continuidad política y de cuño social queda reducida a añicos cuando vemos que, en lo exclusivamente literario, esta opción sirve cuando mucho para oponerse al lihnismo de la poesía emergente en los 90. Incluso más, se podría afirmar, el retorno de los novísimos a los 80 no opera como una opción de vida, sino como resultado de unas operaciones estrictamente artísticas, que convellan ciertas praxis vitales, sí, pero que no terminan por concretarse en matrices vitales.
Es por eso mismo que las obras de Zurita y Eltit - especialmente Anteparaíso y Lumpérica -, son guías artísticas para los novísimos, pues le añaden a la impronta americanista del barroco un componente de discurso político, o para ser más exactos, de proclama, que termina por convertirse en lo más propio de lo novísimo: Flujo y Proclama.
jueves, 23 de octubre de 2008
Este poema no es defenza de nada, es simple arte de resistencia
Siútico Pizarnik
(No llores por mi Argentina)
Felipe Ruiz
Siútico Pizarnik guarda en tu pastillero todas las mandas de esta manada y dile que se lleve al asilo a los fumigados rostros de la retaguardia
Es que no se vería bien el cielo cordillerano embetunado con la sangre de estos y tú deberías perdonarme por ser tan directo pero esto de que debí ser yo en mi desesperación por copiarlo todo de VIH no sería probo
Siútico Pizarnik tenlos en tu demencia y tu depre a estos partuseros y diles que no todo está perdido
Y es que sería uno de esos viajes al otro mundo lo que les volaría la vianda de los ojos para que mirasen bien el cielo transcordillerano
Con tu cahuineo que en tvgrama salió en portada la pelea en lima, con este cetro que habría echado a los poetas de Rechinante, río en nombre de este cetro que me dio semejante poder de flaiterio
Y es que estaría yo demente de pervertir hilachas apenas dibujando las x en le corazón del Pacífico si como se oyese esa vianda le pondría otro cielo
Y de los cuatro o cien poetas jóvenes no me queda ninguno en el desespero del siútico Pizarnik que se mata volándose la sien por el hoyo
(No llores por mi Argentina)
Felipe Ruiz
Siútico Pizarnik guarda en tu pastillero todas las mandas de esta manada y dile que se lleve al asilo a los fumigados rostros de la retaguardia
Es que no se vería bien el cielo cordillerano embetunado con la sangre de estos y tú deberías perdonarme por ser tan directo pero esto de que debí ser yo en mi desesperación por copiarlo todo de VIH no sería probo
Siútico Pizarnik tenlos en tu demencia y tu depre a estos partuseros y diles que no todo está perdido
Y es que sería uno de esos viajes al otro mundo lo que les volaría la vianda de los ojos para que mirasen bien el cielo transcordillerano
Con tu cahuineo que en tvgrama salió en portada la pelea en lima, con este cetro que habría echado a los poetas de Rechinante, río en nombre de este cetro que me dio semejante poder de flaiterio
Y es que estaría yo demente de pervertir hilachas apenas dibujando las x en le corazón del Pacífico si como se oyese esa vianda le pondría otro cielo
Y de los cuatro o cien poetas jóvenes no me queda ninguno en el desespero del siútico Pizarnik que se mata volándose la sien por el hoyo
viernes, 10 de octubre de 2008
Poemas de Arquero
Amigos como este blog trata sobre mi libro Arquero pero nunca llegó a sus ojos ningún poema de él, incluyo ahora una rápida selección para su degustación, un abrazo.
TIRANTES EN LA NOCHE
Y tirando con su norte en la cola se puso todo de comisión el cielo
y vistos así parecían estrellas azules en el Olimpo
Pero era el cielo de Valparaíso el que los recibía
Y con todos sus mundos de celofán se hicieron oír los estruendosos
vientos en su hondear y eran banderas las que ninguneaban las
atadas muertes de los perros que ladrando se perdían
Porque si eran esos los bastidores que miró en su vuelo cuando el
azul se hunde en las olas y queda sumergido la comisión demencial
de estas ñeclas
LA MALA SED
Como si supiese qué rival le tienen en su mirada la noche se hizo
lunar y el sol dibujo en esa estela un brío magnánimo
En los torrentes de Valparaíso se escuchó venir el porvenir en el
megáfono de un payaso pero no quedó tiempo antes de volver a
mirar el rostro petrificado de la luna
Si yo pudiese ir sería elegante pero no hay por qué
LUDO
Un paisaje irreconocible cruzaba su mirada como si sus papeles
llenos de antecedentes arrojados al mar le dijesen que los bancos no
lo esperan
Y en ese baile le dijeran que los mimos disfrazados de historietas le
reciben el desocupado esplendor de Casa Blanca como una latitud
horizontal del paraíso de Chile
PAVA
Porque lo vieron escucharse esas matrices del mar mostraron sus
paños al aire girando sobre el estancado puerto
Y si lo vieron muerto al razante mariposa quién lo haría ver esas
guirnaldas alzadas en lo alto como pavas sin cola en el día de la
Patria
Y si lo vieran alzado raspando se iría con ellos
Pero sólo un bello instante antes de la pura muerte que los viene a
levantar de su mal rato
Y COMO BATIDOS EN LA HILACHA LES CAE LA PAVADA
ENCIMA
Se hicieron agua esos lechones
No pudieron dar de beber esas tarjetas de uno
más uno
Y me batieron con las piernas abiertas para ver la paja que me
corría con la pava al vuelo elevándose en lo alto de esos
lechones
Como si no fuese a nombrar esos días de lo que es hoy se coló
la voz de que el himeneo se corría aletargado en su tetera
MATE
COMO TERREMOTOS EN LAS CEJAS SE HIZO PAR ESA
MAÑANA
Como dos cejas y no una se hizo par esa
mañana
Para que olvidase sin perdón
Con esa mirada en lo portuario de la pena se
hizo crepúsculo el dolor
Con todita la pena del alma
Para que llenase de misterio el día de "muerde la torta" se hizo
par esa mañana y no fue blanca la ruina de sus cejas cuando
entrando en esa misma vela le elevara un nudo ese hilo sano a
ese curado
TIRANTES EN LA NOCHE
Y tirando con su norte en la cola se puso todo de comisión el cielo
y vistos así parecían estrellas azules en el Olimpo
Pero era el cielo de Valparaíso el que los recibía
Y con todos sus mundos de celofán se hicieron oír los estruendosos
vientos en su hondear y eran banderas las que ninguneaban las
atadas muertes de los perros que ladrando se perdían
Porque si eran esos los bastidores que miró en su vuelo cuando el
azul se hunde en las olas y queda sumergido la comisión demencial
de estas ñeclas
LA MALA SED
Como si supiese qué rival le tienen en su mirada la noche se hizo
lunar y el sol dibujo en esa estela un brío magnánimo
En los torrentes de Valparaíso se escuchó venir el porvenir en el
megáfono de un payaso pero no quedó tiempo antes de volver a
mirar el rostro petrificado de la luna
Si yo pudiese ir sería elegante pero no hay por qué
LUDO
Un paisaje irreconocible cruzaba su mirada como si sus papeles
llenos de antecedentes arrojados al mar le dijesen que los bancos no
lo esperan
Y en ese baile le dijeran que los mimos disfrazados de historietas le
reciben el desocupado esplendor de Casa Blanca como una latitud
horizontal del paraíso de Chile
PAVA
Porque lo vieron escucharse esas matrices del mar mostraron sus
paños al aire girando sobre el estancado puerto
Y si lo vieron muerto al razante mariposa quién lo haría ver esas
guirnaldas alzadas en lo alto como pavas sin cola en el día de la
Patria
Y si lo vieran alzado raspando se iría con ellos
Pero sólo un bello instante antes de la pura muerte que los viene a
levantar de su mal rato
Y COMO BATIDOS EN LA HILACHA LES CAE LA PAVADA
ENCIMA
Se hicieron agua esos lechones
No pudieron dar de beber esas tarjetas de uno
más uno
Y me batieron con las piernas abiertas para ver la paja que me
corría con la pava al vuelo elevándose en lo alto de esos
lechones
Como si no fuese a nombrar esos días de lo que es hoy se coló
la voz de que el himeneo se corría aletargado en su tetera
MATE
COMO TERREMOTOS EN LAS CEJAS SE HIZO PAR ESA
MAÑANA
Como dos cejas y no una se hizo par esa
mañana
Para que olvidase sin perdón
Con esa mirada en lo portuario de la pena se
hizo crepúsculo el dolor
Con todita la pena del alma
Para que llenase de misterio el día de "muerde la torta" se hizo
par esa mañana y no fue blanca la ruina de sus cejas cuando
entrando en esa misma vela le elevara un nudo ese hilo sano a
ese curado
martes, 30 de septiembre de 2008
El proyecto se pospone, pero seguimos trabajando
Amigos la idea de una editorial de crítca se ha pospuesto por ahora, debido al clima de agitacíón y la vorágine de eventos que nos parecen harían caer este proyecto en un terreno indispuesto. No obstante, seguiremos con la idea adelante y por ahora espero mantengan su confianza en nuestro equipo editorial.
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